sábado, 24 de enero de 2015

Los antidepresivos y sedantes pueden aumentar el riesgo de caídas en los adultos mayores


Una revisión de estudios sobre casi 80.000 adultos mayores de 60 años confirmó que ciertos tipos de fármacos muy utilizados como éstos, hacen más posibles estas lesiones. A menudo las caídas tienen consecuencias graves en los adultos mayores, como lesiones discapacitantes, que exigen su internación en un hogar de cuidados especiales o que les causan la muerte.
Los fármacos recetados favorecen el riesgo de caídas en los mayores, que suelen estar hipermedicados, y descubrir cuáles son los más problemáticos sigue siendo un “desafío”, escribió en Archives of Internal Medicine el equipo de Carlo A. Marra, de la University of British Columbia.
Para actualizar una revisión publicada en 1996, el equipo reunió 22 trabajos difundidos entre 1996 y el 2007 sobre 79.081 mayores de 60 años.
Los autores analizaron el riesgo de caídas relacionado con nueve clases de fármacos. Tres clases elevaron significativamente el riesgo de caídas: los sedantes y los hipnóticos, que se indican para dormir; los antidepresivos y las benzodiacepinas, que incluyen tranquilizantes como Xanax y Valium.
Se observó también un mayor riesgo en los usuarios de medicamentos no esteroides y antiinflamatorios, como la aspirina, y remedios para tratar la psicosis, pero el equipo aclaró que esas medicinas se usarían para tratar enfermedades que aumentarían per sé el riesgo de sufrir una caída.
De acuerdo con Marra, está creciendo el consumo de fármacos recetados en los adultos mayores. Un estudio reciente en Canadá halló que uno de cada siete ancianos de 80 años o más había renovado la receta de un antidepresivo.
Los autores recomendaron que los adultos mayores que usen alguno de esos medicamentos asociados deberían hablar con el médico sobre el aumento del riesgo de caídas. “Quizás entre todos pueden optar por una alternativa más segura”, agregó Marra.

El dolor también los hace caer

Otro trabajo, publicado esta semana en Journal of the American Medical Association, encontró que los adultos mayores que presentan dolor en dos o más zonas de su cuerpo o un malestar severo intenso o que interfiera con sus actividades diarias, son más propensos a caerse que aquellos que no lo sufren.
Los autores, del Centro Médico Beth Israel Deaconess y de la Universidad de Boston, llevaron a cabo un estudio para determinar si el dolor músculoesquelético crónico está asociado con una mayor incidencia de caídas en los ancianos. El trabajo incluyó a 749 personas de 70 años o más y cuyo dolor fue evaluado mediante cuestionarios.
Después los participantes anotaron en un calendario las caídas sufridas durante un periodo de seguimiento de 18 meses. El análisis indicó que aquellos con dolor en dos o más zonas, o con un dolor intenso o que interfería en sus actividades cotidianas, tenían una mayor incidencia de caídas.

FUENTE: elmundo.es REUTERS 



No hay comentarios.: